<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Otro par de zapatos</title>
	<atom:link href="http://otropardezapatos.blogs.elle.es/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://otropardezapatos.blogs.elle.es</link>
	<description>Reflexiones de una mujer amante de los zapatos</description>
	<lastBuildDate>Sat, 28 Jan 2012 01:13:34 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.9.2</generator>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<item>
		<title>Huele a zapatos nuevos</title>
		<link>http://otropardezapatos.blogs.elle.es/2012/01/28/huele-a-zapatos-nuevos/</link>
		<comments>http://otropardezapatos.blogs.elle.es/2012/01/28/huele-a-zapatos-nuevos/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 28 Jan 2012 01:13:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>cynrodriguez</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://otropardezapatos.blogs.elle.es/?p=246</guid>
		<description><![CDATA[Lo digo literal y metafóricamente. Como creo que ya he confesado, me alejo de las teclas cuando tengo algo entre manos porque me entra una mezcla de estrés y superstición que me bloquea y simplemente no sé escribir cuando estoy así. Se me olvida el alfabeto.
Pero cuando llevo a término lo que empecé y puedo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><!-- @font-face {   font-family: "Arial Unicode MS"; }p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal { margin: 0cm 0cm 0.0001pt; font-size: 12pt; font-family: "Times New Roman"; }p.Body1, li.Body1, div.Body1 { margin: 0cm 0cm 0.0001pt; font-size: 12pt; font-family: "Times New Roman"; color: black; }div.Section1 { page: Section1; } -->Lo digo literal y metafóricamente. Como creo que ya he confesado, me alejo de las teclas cuando tengo algo entre manos porque me entra una mezcla de estrés y superstición que me bloquea y simplemente no sé escribir cuando estoy así. Se me olvida el alfabeto.</p>
<p>Pero cuando llevo a término lo que empecé y puedo soltarlo todo otra vez, el alivio y la tranquilidad de saber que un proyecto ha llegado a puerto seguro, me ayudan a deshacer el nudo y puedo regresar tranquila a mis letras. Sé que no es la mejor manía para una bloguera, pero es que como ya les he dicho antes, esta manía impúdica de escribir de uno mismo tiene sus rollos y no son pocos.</p>
<p>El hecho es que huele a zapatos nuevos. Literalmente, porque llegaron mis oxford grises que compré por Internet hace ya un rato y que por fin podré estrenar. Metafóricamente, porque acabo de entregar un proyecto que me cayó del cielo y que me tiene muy contenta.</p>
<p>Para hacerles el cuento corto, un amigo muy querido me pidió que lo ayudara a decorar un espacio comercial y lo hice. Creo que lo hice bien y me mostré segura de mí misma en un terreno en el que apenas me estrenaba, felizmente, con éxito. Los clientes quedaron contentos y yo también (y esa es una coincidencia muy muy feliz).</p>
<p>Haber tenido entre las manos este proyecto y muy poco tiempo para llevarlo a cabo me enseñó un par de cosas sobre decoración y muchas sobre mí misma. Y de algún modo le dedico este post a la yo del futuro, que se va a morir de susto cuando le caiga otra cosa entre las manos y se diga a sí misma que no sabe si lo va a hacer bien, pero que lo más seguro es que no y se lamente por haber tenido la suerte de que le dieran ese proyecto. Eh, tú, es contigo. Sí lo vas a hacer. Acuérdate de este día.</p>
<p>Uno se desdobla. Por un lado, siempre te estás diciendo &#8220;si me pasara tal cosa, si ese tipo que me gusta me invitara a salir, si me dieran ese cargo en esa empresa, si tuviera la oportunidad de hacer tal cosa&#8230;&#8221; y claro, mientras no la tienes, no hay nada de qué preocuparse. Uno se puede pasar la vida quejándose de las oportunidades que no ha tenido y que &#8220;si tuviera&#8221;&#8230;</p>
<p>Pero la verdad es que cuando la tienes te mueres de susto. Como decimos en este país, prosaica y criollamente: te cagas.</p>
<p>Y bueno, ahí estaba yo, esperando mi oportunidad, viéndola llegar, entendiendo que era más grande de lo que había estimado en principio y, me perdonan el francés, cagada.</p>
<p>Pero tal y como pasaba en mis fantasías, tal y como me decía mi marido que iba a resultar, resultó. La cosa salió bien. Y ahora que lo entregué, estoy contenta. Qué contenta nada, estoy feliz.&nbsp; Nada de pudores con esto. Estoy fe-liz.</p>
<p>Hace poco más de un año una amiga me dijo que me veía decorando espacios, que yo iba a ser buenísima para eso. Yo me acababa de casar y venía de haber organizado toda la fiesta &#8220;with a little help from my friends&#8221; y a ella le había parecido genial. Y cuando me quedé sin trabajo, esa amiga me dijo que tal vez había llegado la hora de cambiar de rumbo y ponerme a hacer cosas que se parecieran más a mí.</p>
<p>Pues ustedes saben que me fui de viaje, hice un curso, trabajé en una tienda e hice un montón de cosas más buscando eso que mi amiga decía que debía buscar. Y hoy siento, por primera vez en todo este tiempo que llevo buscando, que encontré algo.</p>
<p>Entrar a ese lugar hoy, hablar con la gente que empezó a trabajar allí y oírles decir que se sienten bien y que están emocionados por arrancar, recibir el feedback de los dueños del local y saber que están contentos con mi trabajo y, sobre todo, ver la sonrisa y los ojos brillando en la cara de mi amigo, me hizo feliz. Y me hizo entender que esto es lo que estaba buscando y que sí puedo hacerlo.</p>
<p>No creo que me haya graduado, ni nada remotamente parecido. Todo lo contrario. Creo que estoy en el día 1 de clases. Solo que ahora sí sé cuál es el salón, quién es la maestra y cómo se llaman mis compañeros. Y me siento como pez en el agua.</p>
<p>Esto no es gratis. Me ha valido un esfuercito más o menos importante, un par de golpes y unas cuántas noches de incertidumbre. Me ha valido la pregunta, una y otra vez, como una gotera interminable en la cabeza, diciendo &#8220;¿Y si estás perdiendo el tiempo?&#8221;, con todas sus variantes. Me ha valido como ven, hasta el último momento, el susto. Y no habría sido posible sin &#8220;a little help from my friends&#8221;, pero como buena fanática de The Beatles, eso nunca me falta.</p>
<p>Ahora me voy a dedicar un rato a oler estos zapatos nuevos y a calzármelos bien. No sé cuánto tiempo vaya a pasar antes de que me toque usarlos de nuevo, pero me gusta imaginarme que llegaron para quedarse y quiero estar lista para usarlos todo el tiempo que sea necesario.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Ya les iré contacto.</p>
<p>Mientras tanto les dejo otro par de zapatos</p>
<p>&nbsp;I ♥</p>
<p>Mis nuevos oxfordcitos grises. Son hermosos, cómodos y muy low budget (de <a href="http://oldnavy.gap.com/">Old Navy</a>, para mayores señas). Creo que me van a traer suerte <img src='http://otropardezapatos.blogs.elle.es/wp-includes/images/smilies/icon_wink.gif' alt=';)' class='wp-smiley' /> </p>
<p><a href="http://otropardezapatos.blogs.elle.es/files/2012/01/oxfordcitos.jpg"><img src="http://otropardezapatos.blogs.elle.es/files/2012/01/oxfordcitos.jpg" alt="" title="oxfordcitos" class="alignnone size-full wp-image-247" height="150" width="150"></a><br />
&nbsp;</p>
<div style="float: left; margin-bottom:10px;"><a href="http://twitter.com/share?url=http%3A%2F%2Fotropardezapatos.blogs.elle.es%2F2012%2F01%2F28%2Fhuele-a-zapatos-nuevos%2F" style="display: inline-block; width: 55px; height: 20px; background-color: #cce4f3; line-height: 20px; text-align: center; border: 1px solid #7ab8df;">Tweet</a></div></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://otropardezapatos.blogs.elle.es/2012/01/28/huele-a-zapatos-nuevos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Las cómodas alpargatas de lo que quiero</title>
		<link>http://otropardezapatos.blogs.elle.es/2012/01/16/las-comodas-alpargatas-de-lo-que-quiero/</link>
		<comments>http://otropardezapatos.blogs.elle.es/2012/01/16/las-comodas-alpargatas-de-lo-que-quiero/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 16 Jan 2012 17:10:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>cynrodriguez</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://otropardezapatos.blogs.elle.es/?p=243</guid>
		<description><![CDATA[Cuando uno está estrenando año no sabe qué hacer con él. Uno trata de hacer como que nada está pasando nada, pero en el fondo le pesa esa especie de "deber" que supone que planees algo grande, hagas cambios radicales en tu vida, cambies, arregles, comiences... Y bueno, la verdad es que por mucho jugo de naranja con zanahoria que uno tome, a veces es esperar demasiado, ¿no?]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Cuando uno está estrenando año no sabe qué hacer con él. Uno trata de hacer como que nada está pasando nada, pero en el fondo le pesa esa especie de &#8220;deber&#8221; que supone que planees algo grande, hagas cambios radicales en tu vida, cambies, arregles, comiences&#8230; Y bueno, la verdad es que por mucho jugo de naranja con zanahoria que uno tome, a veces es esperar demasiado, ¿no?</p>
<p>Sé que me van a lapidar porque en estos días se supone que uno dé ánimos, dé el ejemplo, sea la que sí hizo la dieta, la que no se saltó ningún día del plan de ejercicios y la que arrancó ese curso que quería hacer desde hacía tiempo. Y bueno, confieso que en mi caso eso va &#8220;más o menos&#8221;.</p>
<p>No es que esté desmotivada. Para nada. Lo que me pasa, creo, es exactamente lo contrario: tengo tantos motivos para estar motivada (sí, es cacofónico y esa es la intención) que no encuentro de cuál agarrarme. Tengo un ejemplo que a menudo utilizo para ilustrar esta sensación y es lo que llamo &#8220;el síndrome del estacionamiento&#8221;: Cuando uno va a estacionar el carro en un sitio donde no encuentra puesto, la decisión es muy sencilla. Donde veas un sitio vacío, te metes. No importa si es de retroceso, si está lejos de la escalera, si requiere de todas tus habilidades (o de las que definitivamente no tienes) para estacionar, te metes allí porque no hay de otra. Pero cuando llegas a un estacionamiento vacío, te pones caprichosa. &#8220;Este está muy lejos, este es muy oscuro, en este me pueden robar, este tiene una mancha de grasa espantosa, este es muy difícil&#8221; y así pasan los minutos y tú das vueltas por todo el lugar sin terminar de decidirte.</p>
<p>Pues es eso exactamente lo que me pasa en estos días. Quiero hacer de todo y no termino de arrancar con mucho. No es que no haya arrancado con nada, pero siento que es más lo que quisiera hacer que lo que en realidad estoy haciendo ¿Me siguen?</p>
<p>Para colmo, la vida te da sorpresas. Hace poquito me cayó en las manos una buena oportunidad de hacer esas cosas que quiero hacer y mi motivación por ella es tan enorme que realmente tengo que hacer un esfuerzo para concentrarme en el resto. Pero ahí voy. No tengo la intención de meter la pata, no se preocupen.</p>
<p>Les cuento esto porque a veces creo que caigo demasiado fácil en todo ese mercadeo del optimismo del mes de enero y no siempre me siento del todo sincera conmigo misma cuando me veo en ese plan. Vamos, que no es mi primer enero (y si como creemos a los Mayas los interpretaron mal, tampoco espero que sea el último), ya he pasado por aquí varias veces y cada año me da más risa cuando me&nbsp; oigo a mí misma, a mitad de diciembre, diciendo cosas como &#8220;en enero me voy a poner a arreglar el clóset&#8221;. Ahora hasta me da vergüenza escribirlo, pero ya me metí en este post y debo sacarlo adelante ¿Ven? ¿Se dan cuenta? &#8220;Debo&#8221;: la palabra favorita del mes de enero.</p>
<p>Este enero estoy haciendo más bien el propósito de sincerarme y no ponerme con tantos &#8220;debos&#8221; sino más bien con los &#8220;quieros&#8221;, a ver cómo me va. Podría traducirlo más o menos como &#8220;debo hacer lo que quiero hacer y también lo que debo hacer, pero no sólo eso sino más bien una combinación de ambos&#8221;.</p>
<p>Y lo que quiero hacer es lo que me gusta, claro.</p>
<p>No sé si el tiempo, la energía, el dinero, el clima me alcancen, pero eso es lo que me he propuesto para este año. Si me provoca, el cuerpo me lo pide y me da la gana, comeré menos pan. Pero si me provoca más leer una nota sobre cortes de pelo que esa novela que todo el mundo ya leyó y yo no he agarrado aún, pues que me maten, pero me quedo con mis cortes de pelo.</p>
<p>Creo que una de las cosas buenas que tiene la edad es que la sinceridad como que se te levanta. Ya cada día me da menos pena admitir lo &#8220;inadmisible&#8221; y me siento menos señalada que antes por eso.</p>
<p>No sé si estoy yendo adonde quiero ir con este post, pero por las dudas, aclaro: creo que uno se pone demasiado piqui a veces con eso de lo que se supone que es bueno y que uno &#8220;debe&#8221; hacer y se olvida de escuchar lo que por dentro suena como lo obvio, que es lo que uno &#8220;quiere&#8221; hacer. Y creo que uno puede probar ser más honesto con uno mismo y menos correcto ante los demás.</p>
<p>No creo tampoco que lo que a uno le provoca hacer sea siempre lo que no se debe hacer. Aquello de que &#8220;todo lo que me gusta es ilegal, es inmoral o engorda&#8221; queda bien en las canciones, pero tampoco es para tanto. Si te gusta el chocolate, seguro que también te gusta hacer algo para comértelo sin remordimientos. Si te gusta dormir hasta tarde, es muy probable que lo hagas los domingos en lugar de los lunes, cuando te levantas, te lavas la cara y trabajas todo el día.</p>
<p>En fin, mi propósito de enero de 2012 es: parafraseando a medias Sabina, voy a dejar que el quiero le gane al debo por un ratico. Y ya veremos qué pasa.</p>
<p>Les iré contando. Mientras tanto les dejo otro par de zapatos, nuevecitos y calentitos para consentir a mi quiero</p>
<p>I ♥</p>
<p>Estas son mis alpargatas de lo que quiero. Las tejí yo misma este diciembre y no me las puedo quitar desde entonces. Lástima que sólo las puedo usar en casa</p>
<p><a href="http://otropardezapatos.blogs.elle.es/files/2012/01/394096_10150700285519689_809494688_12098658_2052918765_n.jpg"><img src="http://otropardezapatos.blogs.elle.es/files/2012/01/394096_10150700285519689_809494688_12098658_2052918765_n-300x300.jpg" alt="" title="394096_10150700285519689_809494688_12098658_2052918765_n" class="alignnone size-medium wp-image-244" height="300" width="300"></a><br />
&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<div style="float: left; margin-bottom:10px;"><a href="http://twitter.com/share?url=http%3A%2F%2Fotropardezapatos.blogs.elle.es%2F2012%2F01%2F16%2Flas-comodas-alpargatas-de-lo-que-quiero%2F" style="display: inline-block; width: 55px; height: 20px; background-color: #cce4f3; line-height: 20px; text-align: center; border: 1px solid #7ab8df;">Tweet</a></div></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://otropardezapatos.blogs.elle.es/2012/01/16/las-comodas-alpargatas-de-lo-que-quiero/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Los tacones festivos del balance</title>
		<link>http://otropardezapatos.blogs.elle.es/2011/12/29/los-tacones-festivos-del-balance/</link>
		<comments>http://otropardezapatos.blogs.elle.es/2011/12/29/los-tacones-festivos-del-balance/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 29 Dec 2011 14:39:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>cynrodriguez</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[2012]]></category>
		<category><![CDATA[balance]]></category>
		<category><![CDATA[dudas]]></category>
		<category><![CDATA[glitter]]></category>
		<category><![CDATA[kimbhi blue]]></category>
		<category><![CDATA[zapatos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://otropardezapatos.blogs.elle.es/?p=240</guid>
		<description><![CDATA[Es inevitable. Me agarra este fin de año (de un año raro, de muchas cosas) en casa, llegando de viaje, con algo de trabajo por hacer y con un montón de planes que no sé por dónde comenzar a emprender. Y, bueno, toca: me pongo a hacer balances]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Es inevitable. Me agarra este fin de año (de un año raro, de muchas cosas) en casa, llegando de viaje, con algo de trabajo por hacer y con un montón de planes que no sé por dónde comenzar a emprender. Y, bueno, toca: me pongo a hacer balances.</p>
<p>Uno no debería darle tanto peso a estos últimos días del año porque, finalmente, son días y ya. Días en los que hay que hacer todo lo que uno hace normalmente. Pero es inevitable. Uno se pone a pensar que ya se fue un año entero, en las cosas que pasaron, en las que hicimos y, sobre todo (o al menos en mi caso) en las que se quedaron pendientes por hacer.</p>
<p>Empiezo a ver por toda la casa qué hay que arreglar, qué hay botar, qué fue eso que juramos que íbamos a hacer “el fin de semana que viene” y no hicimos y qué fue eso que empecé a hacer muy entusiasmada y dejé por la mitad, abandonado en un cuarto, esperando por “el fin de semana que viene”. Por supuesto, me entra la desesperación de asumirme como una inconstante, como una persona que deja las cosas por la mitad y me juro que eso lo voy a cambiar, que el año que viene voy a salir a caminar todas las mañanas, voy a terminar todo lo que empecé y todo lo que se me ocurra empezar de cero, que voy a salir de todo lo viejo para dejar espacio para lo nuevo…</p>
<p>Y ahí me veo: dentro de un rato, seguramente al terminar esta entrada, me voy a sentar frente a una caja llena de peroles, decidida a salir de unos cuantos y me voy a encontrar con fotos viejas, una cajita de fósforos que me traje de algún restaurant que ya no existe, una libreta llena de notas anacrónicas… y por ahí me voy a ir.</p>
<p>La nostalgia me va a asaltar, me voy a hacer repentinamente consiente de mi edad y mi peso (salúdenme a Bridget Jones), me voy a preguntar si todavía entro en aquél pantalón que tengo guardado en el clóset y voy a tratar de entender porqué ahora me da sueño a las 11 de la noche, yo que tantas veces declaré que la fiesta había terminado cuando era hora de bañarse para ir al trabajo.</p>
<p>También me voy a poner optimista, no se crean. Me va a dar por decirme que hoy tengo mucho más de lo que me hubiera imaginado que tendría a esta edad (no, no estoy hablando del banco, no empecemos con eso), que soy muy afortunada y que ese libro, aquél artículo o esa comida que hice este año no me quedaron tan malos.</p>
<p>Después me voy a encontrar con que se me fue la mañana entera con una sola cajita y que es hora de preparar el almuerzo, comprar shampoo y que debería aprovechar para ver esa película que no he visto.</p>
<p>El primer día del año me voy a encontrar con que no hice lo que juré que iba a hacer. Y lo dejaré para el fin de semana que viene.</p>
<p>Sí, suena medio deprimente, pero no es mi intención. Creo que me dio por escribir esto para recordarme a mí misma que aunque no soy todo lo organizada, ni lo constante, ni lo decidida que me gustaría ser, de vez en cuando sí puedo ser sincera conmigo misma y entender que no es tan malo.</p>
<p>A veces uno se exige como mucho y no se da tregua. Sí, es verdad que tampoco uno puede vivir justificándose con eso de que uno es humano, pero vamos, que no estamos tan mal. Si hay café en la cocina y conexión a Internet para publicar este post, significa que estamos bien.</p>
<p>Para cerrar el balance: este año me quedo con unas cuantas tareas pendientes, pero también con unas cuantas cosas más o menos claras. Y creo que si uno al menos se va aclarando cosas sobre sí mismo, no está tan mal. La más clara de todas: que hay que dudar.</p>
<p>Escribir este blog me ha ayudado a soltar un poco de peso mientras trato de sincerarme conmigo misma y de aceptarme un poquito más como soy y menos como quisiera ser.</p>
<p>Pero sobre todo, me ha ayudado a sembrarme de dudas sobre mis propias “certezas”. Creo que, si de balances hablamos, esa es la cosa más positiva que he aprendido últimamente. Si uno duda, creo yo, va por buen camino.</p>
<p>Así que nada. Me voy a sentar frente a mis cajas llenas de asuntos pendientes, y a dudar se ha dicho.</p>
<p>Les agradezco infinitamente este año de compañía desde el otro lado de la pantalla. Y les deseo que todo lo bueno les llegue. Pero sobre todo, les deseo un año nuevo lleno de dudas para despejar. Y que en el camino de despejarlas encuentren eso que creo que todos estamos buscando.</p>
<p>¡Feliz 2012! (Y que no se nos acabe el mundo)<br />
Mientras me preparo para recibirlo, les dejo otro par de zapatos</p>
<p>I ♥</p>
<p><a href="http://otropardezapatos.blogs.elle.es/files/2011/12/Kimchi-Blue-Glitter-Suede-Platform-Heel-79.png"><img src="http://otropardezapatos.blogs.elle.es/files/2011/12/Kimchi-Blue-Glitter-Suede-Platform-Heel-79.png" alt="" title="Kimchi-Blue-Glitter-Suede-Platform-Heel-79" class="alignnone size-full wp-image-241" height="209" width="188"></a><br />
Este glitteroso par de Kimchi Blue me parece perfecto para celebrar sin uniformarse</p>
<div style="float: left; margin-bottom:10px;"><a href="http://twitter.com/share?url=http%3A%2F%2Fotropardezapatos.blogs.elle.es%2F2011%2F12%2F29%2Flos-tacones-festivos-del-balance%2F" style="display: inline-block; width: 55px; height: 20px; background-color: #cce4f3; line-height: 20px; text-align: center; border: 1px solid #7ab8df;">Tweet</a></div></div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://otropardezapatos.blogs.elle.es/2011/12/29/los-tacones-festivos-del-balance/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
<!-- This Quick Cache file was built for (  otropardezapatos.blogs.elle.es/feed/ ) in 0.40852 seconds, on Feb 23rd, 2012 at 9:42 am UTC. -->
<!-- This Quick Cache file will automatically expire ( and be re-built automatically ) on Feb 23rd, 2012 at 9:52 am UTC -->
