Viaje de unos Converse Rojos (II)
Ya me dio -claro que iba a pasar- por hablar sola. Cuando vivía sola lo hacía todo el tiempo. Luego me mudé con mi novio, me casé, me enserié y se me quitó la maña. Pero aquí, en este micro piso de 35 metros, sólo me acompaña una mariposita negra que a veces me encuentro revoloteando por ahí y no he podido parar de hablar sola. A lo mejor me estaba haciendo falta.
Continue Reading 1 Comentario Noviembre 6, 2010